Otra forma de arte

PREVIEW
ARTE
Sobre estas líneas, volumen
y estuche del 58 de Jaume
Plensa. Abajo, Autobiografía,
de Cellini, el volumen Mon
cher Theo, sobre Van Gogh, el
Chuavet, de Miquel Barceló, y el
San Juan de la Cruz, de Chillida.
Otra forma de arte
ARTIKA SE DEDICA A EDITAR LIBROS SOBRE
ARTISTAS QUE LOGRAN SER TAN ÚNICOS COMO OBRA Y LOS CREADORES SOBRE LOS QUE VERSAN
Texto_Xavi Sancho
n 2009,
200 cuando la editorial Artika –división
grupo Planeta dedicada al libro de arte
del gr
de lujo en su máxima expresión- llevaba seis
años de vida,
sus responsables contactaron con
v
el Museo Van Gogh de Ámsterdam. Querían
reproducir
reproduc de forma facsimilar la correspondencia qu
que el pintor mantuvo con su hermano
heo entre
ent 1881 y 1890. Para ello, las cartas
que la pinacoteca
neerlandesa alojaba debían
pi
viajar a Bercelona
y permanecer allí un mes y
B
medio. “Pedían
un seguro carísimo y querían
“
saber en qué museo íbamos a guardarlas. Les
comentamos
que iban a quedarse en el taller
comenta
del
y que, bueno, íbamos a contratar
de artesano
artes
un
n guarda
guard de seguridad. Increíblemente, accedieron”,
dieeron”, recuerda Joan Ribalta, director de la
editorial.
ed
ditorial Aquel momento fue, probablemente,
la constatación
deinitiva de la enormidad que
consta
había alcanzado la colección. Hasta entonces,
de cualquier modo, las pistas habían sido bastante claras. Todos sus volúmenes –cada uno en
un formato especial–, ediciones limitadas con
un precio medio de unos 3.000 euros, se habían
agotado. Hoy muchos de ellos se despachan por
hasta 18.000 en el mercado de segunda mano.
Ninguno ha entrado jamás en una librería.
La historia arrancó en 2003, con una colabora-
E 36
ción con la Fundación Dalí para crear una obra
única a partir del trabajo del artista gerundense
sobre El Quijote. En 2012 lanzaron su primer
volumen dedicado a un creador vivo, Miquel
Barceló. Su última referencia se titula 58 y celebra la realidad del escultor Jaume Plensa. En
Artika se trabaja sin la presión del calendario, se
edita cuando se está convencido del proyecto y
se proyecta en base a la pasión. “Cada libro nos
lleva dos o tres años completarlo”, apunta Ribalta. “Los autores, o los museos y fundaciones
que poseen su obra, incluso a veces los herederos, que pueden llevar años sin hablarse, deben
validarlo todo. Tenemos proyectos que jamás se
han acabado. Todo se hace de forma artesanal
y en función de unas necesidades especíicas.
Hicimos un libro de hierro para Chillida y con
Miró convencimos a un artesano jubilado para
que nos cosiera el libro con una máquina que
llevaba años sin utilizar”. En Artika, todo cuesta
lo que vale y vale lo que cuesta.