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PANORAMA DE LA
EDUCACIÓN
AMBIENTAL
EN LOS PAÍSES DEL
CONVENIO ANDRÉS BELLO
Convenio Andrés Bello
Secretaría Ejecutiva del Convenio Andrés Bello
Secretaria Ejecutiva
Mónica López Castro
Asesora de Relaciones Externas y Cooperación Internacional
Olga Lucía Turbay
Directora de Programas
Diana Marcela Rey
Autor
Pedro Quijano Samper
Producción editorial
SECAB Publicaciones
Coordinación editorial
Zabrina Welter
Diseño y diagramación
Diego Parra
Bogotá, abril de 2015
Secretaría Ejecutiva del Convenio Andrés Bello
PBX: (+571) 6449292 Ext: 101 / Calle 93 B Nº. 17-49 / Oficina: 401- 402/
Bogotá- Colombia
www.convenioandresbello.org
2
Panorama de la
educación ambiental en
los países del Convenio
Andrés Bello
1
Elementos para el abordaje de la educación ambiental y
la educación para el Desarrollo Sostenible en los países
del Convenio Andrés Bello
La educación ambiental en América Latina tiene una importante trayectoria. Surge sobre todo en los
años sesenta del Siglo XX en Europa y América del Norte, pero se irradia rápidamente hacia los países
latinoamericanos.
La educación ambiental es mencionada por primera vez en 1972 como una acción importante para la
protección ambiental en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente
realizada en Estocolmo, destacando el papel que puede cumplir frente a los cambios que requiere el
mundo moderno para revisar el impacto del desarrollo económico sobre el medio ambiente humano.
La educación ambiental se perfila como una de las estrategias para conocer y valorar dichos impactos.
Como una respuesta a la Cumbre de Estocolmo, Naciones Unidas encarga en 1975 a la UNESCO y al
PNUMA la creación del Programa Internacional de Educación Ambiental (PIEA), con el propósito de
ver cómo la educación puede darle elementos a la sociedad para adquirir una visión más completa del
medio ambiente, y del papel que puede jugar la educación ambiental en particular en la comprensión
de la crisis ambiental identificada y descrita en dicha Cumbre.
1
Documento elaborado por Pedro Quijano Samper por solicitud de la Organización del Convenio Andrés Bello. Este documento ha sido
elaborado a partir de la tesis de grado “Elementos para un análisis del discurso político de la educación ambiental en Colombia 1992-2002,
elaborada en 2005 por el autor en el marco de la maestría sobre Análisis de Problemas Políticos, Económicos e internacionales contemporáneos
de la Universidad Externado de Colombia, y de los materiales elaborados en el marco del Proyecto Expedición por la Diversidad CAB, de la
Secretaría del Convenio Andrés Bello.
3
Ese mismo año se promulga la “Carta de Belgrado” en donde se establece la necesidad de “formar una
población mundial consciente y preocupada con el medio ambiente y con los problemas asociados, con
conocimiento, aptitud, actitud, motivación y compromiso para trabajar individual y colectivamente en
la búsqueda de soluciones para los problemas existentes y para prevenir nuevos”(Carta de Belgrado).
La carta es ampliamente difundida por la UNESCO y el PNUMA y se perfila como un eje de referencia
para el desarrollo de los programas nacionales de educación ambiental en varias regiones del mundo.
En 1976 se realiza en Chosica, Perú el Taller Subregional de Educación Ambiental para analizar el
papel que debe jugar la educación ambiental en el subcontinente. Lo primero que ocurre en la región
es que se propone revisar el concepto de desarrollo que orienta la política económica en los países de
Occidente, pues se encuentra que es dicho modelo el que entra en conflicto con el medio ambiente
humano, debido en parte a la concepción que se tiene de la Naturaleza como “fuente de riqueza
económica” y como despensa para la satisfacción de las necesidades humanas.
Como lo señala Edgar González-Gaudiano en su artículo Otra lectura a la historia de la educación
ambiental en América Latina y el Caribe,2 la educación ambiental en América Latina se empieza a
entender como una acción educativa permanente mediante la cual la comunidad educativa debe
tomar conciencia de su realidad global, del tipo de relaciones que los hombres establecen entre
sí y con la Naturaleza, de los problemas derivados de dichas relaciones y sus causas profundas.
(Teitelbaum, 1978; citado en González Gaudiano, 2001).
Desde esta perspectiva, la educación ambiental hace una lectura de la crisis ambiental como producto
no solo del mal uso y la sobreexplotación de los recursos naturales, sino de la forma como se concibe
el desarrollo económico; de las profundas desigualdades sociales entre los países ricos y los países en
desarrollo y de los desequilibrios del poder mundial.
En 1977, varios representantes de América Latina llevan a la Conferencia Intergubernamental de Tbilisi
(URSS) su posición crítica, y es allí en donde se afianza la dimensión de la educación ambiental como
una acción transformadora capaz de identificar las causas y los problemas ambientales asociados a
las desigualdades del desarrollo económico y social, al acceso inequitativo a los recursos vitales, a la
inequidad y a la pobreza. Es a partir de la Conferencia de Tbilisi que la educación ambiental adquiere
su carácter crítico, transversal, transformador y propositivo que caracterizará el discurso educativo
ambiental en varios países de América Latina, en España y en otros países del Tercer Mundo que
estarán de acuerdo con esa postura crítica.
2
González-Gaudiano, E. (2001) Otra lectura a la historia de la educación ambiental en América Latina y el Caribe
4
Desde la Conferencia de Tbilisi hasta el Congreso Internacional de Educación Ambiental realizado en
Moscú 1987 se ponen los cimientos de la Estrategia internacional de acción en materia de educación
y formación ambiental para el decenio de 1990. Durante esa década surgen la mayor parte de los
programas nacionales de educación ambiental en América Latina promovidos por la UNESCO y el
PNUMA.
La Cumbre de Río de Janeiro sobre medio ambiente y desarrollo realizada en 1992 marca sin embargo
una ruptura epistemológica de la educación ambiental, debido en parte a que es en Río 92 o “Cumbre
de la Tierra” en donde se adopta oficialmente el concepto de desarrollo sostenible, y en donde se
realiza el tránsito de la educación ambiental hacia la educación para el desarrollo sostenible3.
El Programa 214 en su capítulo 36, establece la educación, la capacitación y la toma de conciencia, como
ejes básicos de apoyo para la consecución del desarrollo sostenible. Estos temas son trabajados en
tres áreas: la reorientación de la educación hacia el desarrollo sostenible; el aumento de la conciencia
del público y el fomento de la capacitación. Dentro del propósito de reorientar la educación, el
Programa define la educación como un proceso que le debe permitir a los seres humanos y a las
sociedades, desarrollar plenamente su capacidad latente. Más adelante el documento aclara que la
educación es de “importancia crítica” para promover el desarrollo sostenible y aumentar la capacidad
de las poblaciones para abordar cuestiones ambientales y de desarrollo.
Desde ese momento, la UNESCO y el PNUMA acogen el mandato de las Naciones Unidas y enfocan
su trabajo hacia la promoción de la Educación para el Desarrollo Sostenible dejando de lado los
programas anteriores de educación ambiental.
Las cumbres sucesivas auspiciadas por la UNESCO y el PNUMA sobre educación y medio ambiente
entre las que se encuentran la realizada en Tesalónica 1997 y la reunión sobre educación dentro de la
Cumbre de Río+10 en Johannesburgo en 2002, buscan posicionar esa nueva perspectiva, logrando
que en diciembre de ese mismo año la Asamblea General de Naciones Unidas apruebe el Decenio de
las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible 2005-2014, el cual culmina este
año con un balance sobre sus logros y con una proyección más allá de 2015.
3
De acuerdo con la UNESCO, “La Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) permite que cada ser humano adquiera los conocimientos,
las competencias, las actitudes y los valores necesarios para forjar un futuro sostenible. Educar para el desarrollo sostenible significa incorporar
los temas fundamentales del desarrollo sostenible a la enseñanza y el aprendizaje, por ejemplo, el cambio climático, la reducción del riesgo de
desastres, la biodiversidad, la reducción de la pobreza y el consumo sostenible. Asimismo, la EDS exige métodos participativos de enseñanza
y aprendizaje que motiven a los alumnos y les doten de autonomía, a fin de cambiar su conducta y facilitar la adopción de medidas en pro del
desarrollo sostenible. Por consiguiente, la EDS promueve la adquisición de competencias tales como el pensamiento crítico, la elaboración de
hipótesis de cara al futuro y la adopción colectiva de decisiones. La EDS exige cambios de gran calado en los métodos pedagógicos que se
aplican actualmente”. En: http://www.unesco.org/new/es/our-priorities/sustainable-development/
4
Así se conoce el plan de acción para el cumplimiento de los objetivos de la Cumbre.
5
Haciendo un balance crítico general sobre la educación ambiental en América Latina se puede señalar
que varios países han avanzado en el diseño de políticas nacionales de educación ambiental, que
éstas se han incorporado oficialmente como políticas públicas dentro del sector educativo o dentro
del sector ambiental, y que varias de ellas han armonizado los postulados originales de la educación
ambiental que surgen principalmente de la Cumbre de Tbilisi, con los derroteros sobre Educación
para el Desarrollo Sostenible que surgen de la Cumbre de Río 92.
A diferencia de lo ocurrido en otras latitudes, en América Latina y España, se mantiene una postura
crítica frente al concepto de desarrollo sostenible, razón por la cual se siguen cultivando algunos de
los propósitos iniciales de la educación ambiental, lo que se refleja en el diseño de varios de los planes,
programas o estrategias en la región, que hablan de una educación ambiental para el desarrollo
sostenible o sustentable o de una educación para la sostenibilidad.
A pesar de que subsisten diferencias conceptuales entre unas y otras, es claro que en América Latina
y en España se entiende la relación entre educación y medio ambiente como un tema que debe
trabajarse de una manera integral y compleja articulando los aspectos nodales de la crisis ambiental
con temas sociales como la pobreza, el subdesarrollo y la inequidad social. Se acuña así en la región el
término de educación ambiental para el desarrollo sostenible, buscando de esa manera profundizar
en el conocimiento de la naturaleza, en la comprensión de las relaciones de interdependencia de
todos los seres vivos con su entorno y en la conservación de la diversidad biológica, a la vez que
6
exploran las relaciones humanas, la evolución histórica y social de los conflictos y la forma en que los
seres humanos se apropian del medio natural y lo utilizan para su propio beneficio, en detrimento de
la capacidad del planeta para sustentar la vida.
La educación ambiental para el desarrollo sostenible se perfila como un área integradora dentro de la
educación en general, que llama la atención sobre el lugar de los seres humanos en el mundo y sobre
su papel como seres interdependientes de la naturaleza. Así mismo les proporciona herramientas
para comprender las diferentes aristas del desarrollo económico y social de la humanidad y para
definir posiciones críticas a favor de sociedades más justas.
Marco institucional de Educación ambiental (EA), la
Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) o la
Educación Ambiental para el Desarrollo Sustentable
(EADS) en Iberoamérica
A partir de las propuestas desarrolladas en las cumbres internacionales sobre EA o EDS que se han
señalado en el apartado anterior, se puede observar cómo, ya sea por iniciativa propia o por mandato
de las Naciones Unidas, todos los países de América Latina al igual que España, han elaborado
planes, programas, estrategias o políticas públicas de EA, EDS o EADS en el marco de sus políticas
ambientales o de educación.
La tabla que se presenta a continuación, pretende mostrar el avance que han tenido los países del
CAB en sus procesos de institucionalización de dichas políticas o planes y la forma como se organizan
principalmente en el ámbito de la educación formal y en algunos aspectos de la educación no formal.
Dicha tabla muestra tanto los instrumentos jurídicos que enmarcan la educación ambiental en cada
uno de los países, como las políticas o instrumentos técnicos mediante los que se desarrollan dichas
normas y sus principales objetivos. Se señalan además las entidades responsables de la ejecución de
los planes, programas, estrategias o políticas.
7
Tabla
Educación ambiental o Educación para el
Desarrollo Sostenible en América Latina y España
Países del Convenio Andrés Bello
Norma
BOLIVIA
Ley Marco No. 300 de
2012 o Ley Marco De La
Madre Tierra Y Desarrollo
Integral Para Vivir Bien.
Política Pública de Educación
Ambiental para el Desarrollo
Sostenible.
Objetivo: Profundizar y articular
Ley No. 070 de la
las actividades de educación
Educación “Avelino Siñani ambiental para el desarrollo
- Elizardo Pérez” 2010.
sostenible en el sistema formal de
la educación
Ley No 1333 de Medio
Ambiente.
Norma
Ley de Bases Generales
del Medio Ambiente
19.300, El Título I, artículo
2o letra g.
Política y Objetivo
Política Nacional de Educación
para el Desarrollo Sustentable.
Sistema Nacional de Certificación
Ambiental de Establecimientos
Educativos. SNCAE
CHILE
Objetivo General. Formar
personas y ciudadanos capaces de
asumir individual y colectivamente
la responsabilidad de crear
y disfrutar de una sociedad
sustentable y contribuir al
fortalecimiento de procesos
educativos
Norma
COLOMBIA
Política y Objetivo
Política y Objetivo
Responsable
Ministerio de Medio
Ambiente y Agua.
Ministerio de Educación
Responsable
Comisión Nacional
de Medio Ambiente
(CONAMA)
Ministerio de Medio
Ambiente
Ministerio de Educación
(MINEDUC)
Responsable
Ley 99 de 1993 Medio
Ambiente
Política Nacional de Educación
Ambiental. 2002
Ministerio de Educación
Nacional –MEN-.
Ley 115 de 1994 Ley
General de Educación
Proporcionar un marco conceptual
y metodológico básico, que desde
la visión sistémica del ambiente
y la formación integral del ser
humano, oriente las acciones que
en materia de educación ambiental
se adelanten en el país.
Ministerio de Ambiente
y Desarrollo Sostenible
–MADS-.
Ley 1549 de 2012
Fortalecimiento de la
Política Nacional de EA
Decreto 1743 de 1994
8
Corporaciones Autónomas
Regionales.
Norma
Ley 81/1997 de Medio
Ambiente
Política y Objetivo
Estrategia Nacional de Educación
Ambiental
CUBA
Objetivo 1: Consolidar la
educación ambiental para el
desarrollo sostenible, a través
del fortalecimiento institucional,
tanto gubernamental como
no gubernamental, y del
aseguramiento de los marcos
financieros necesarios para
la realización de programas
y proyectos que permitan el
desarrollo de una cultura ambiental
en la población.
Norma
Política y Objetivo
ECUADOR
Constitución Política del
Ecuador de 2008
Plan Nacional De Educación
Ambiental Para La Educación
Básica y el Bachillerato (2006Ley de Gestión Ambiental 2016)
ley no. 37. ro/ 245 de 30
de julio de 1999.
Objetivos del Plan: Impulsar
la educación ambiental para
Plan Nacional Para el
el desarrollo sustentable en
Buen Vivir 2013-2017
el sistema educativo nacional,
mediante un compromiso de
articulación de políticas educativas
de Estado para los niveles de
educación básica, bachillerato
y post bachillerato, tanto en el
ámbito de la educación hispana
como en la bilingüe.
Norma
Constitución Española
Artículo 45
ESPAÑA
Ley 26/2007, de
23 de octubre, de
Responsabilidad
Medioambiental
Ley 42/2007, de 13
de diciembre, del
Patrimonio Natural y de
la Biodiversidad
Responsable
Ministerio de Ciencia,
Tecnología y Medio
Ambiente (CITMA)
Agencia de Medio
Ambiente
Departamento de
Educación Ambiental
(CITMA)
Convenio con el Ministerio
de Educación para el
desarrollo de la Estrategia
Nacional de Educación
Ambiental.
Responsable
Ministerios del Ambiente
Ministerio de Educación y
Cultura
Política y Objetivo
Responsable
España cuenta desde el año de
1987 con el Centro de Educación
Ambiental (CENEAM). El CENEAM
utiliza la educación ambiental
como una herramienta pedagógica
de transmisión de nuevos modelos
éticos y actitudinales en relación al
medio ambiente.
El CENEAM desarrolla
sus funciones dentro del
Ministerio de Agricultura,
Alimentación y Medio
Ambiente, a través de la
Subsecretaria de Agricultura,
Alimentación y Medio
Ambiente, y del Organismo
Autónomo Parques
Nacionales (OAPN).
Dentro de los programas
educativos ambientales que ofrece
el CENEAM se plantean varios
ORDEN MAM/1973/2002, objetivos relacionados con el
de 22 de julio, por la que conocimiento y la conservación de
la naturaleza.
se regulan las funciones
del Centro Nacional de
Educación Ambiental
(CENEAM).
9
MÉXICO
Norma
Ley General Del Equilibrio Estrategia de educación
Ecológico y la Protección ambiental para la sustentabilidad
Al Ambiente.
en México 2006 – 2014
Texto Vigente
Dentro de los objetivos de la
Última Reforma Publicada Estrategia están:
Dof. 16-01-2014.
Consolidar la educación ambiental
para la sustentabilidad como una
política pública fundamentada
en una legislación específica,
y transversal a otros campos
relacionados.
Norma
PANAMÁ
Política y Objetivo
Política y Objetivo
Ley N° 10 Publicado en
La Gaceta No.22068
Del 1 de julio de 1992
Plan Nacional de Educación
Ambiental. (Aparece en
construcción)
Por la cual se adopta
la educación ambiental
como una estrategia
nacional para conservar
y desarrollar los recursos
naturales y preservar el
ambiente, y se dictan
otras disposiciones.
Objetivo: En construcción
Responsable
Consejo Nacional de
Educación Ambiental para
la Sustentabilidad
Responsable
Autoridad Nacional
del Ambiente, ANAM,
Departamento de
Educación Ambiental.
Ley 41 de julio de
1998, crea la Autoridad
Nacional del Ambiente
(ANAM).
PARAGUAY
Norma
Ley 1561 de 2000. Crea
el Sistema Nacional del
Ambiente, el Consejo
Nacional del Ambiente y
la Secretaría del Ambiente
(SEAM)
Política y Objetivo
No aparece un documento de
política de educación ambiental.
No obstante lo anterior, Paraguay
cuenta con la Política Ambiental
Nacional del Paraguay (PAN).
Objetivos en educación de la
Política Nacional Ambiental
PAN: Impulsar la educación,
la investigación y la difusión
ambiental.
10
Responsable
La entidad responsable
del diseño de la política,
de acuerdo con la Ley
1561 es la Secretaría de
Ambiente SEAM a través
de la Dirección General de
Gestión Ambiental
Norma
Política y Objetivo
PERÚ
Ley No 28245, Ley Marco
del Sistema Nacional de
Gestión Ambiental.
Reglamento de la Ley
Marco del Sistema
Nacional de Gestión
Ambiental, aprobado
por Decreto Supremo No
008-2005- PCM
REP. DOMINICANA
Norma
La Ley General sobre
Medio Ambiente
Recursos Naturales (Ley
64-00)
Ley Sectorial de Áreas
Protegidas 202-04.
Plan nacional de Acción
Ambiental PLANAA 2011-2021
Objetivo General:Desarrollar la
educación y la cultura ambiental
orientadas a la formación de
una ciudadanía ambientalmente
responsable y una sociedad
peruana sostenible, competitiva,
inclusiva y con identidad.
El Ministerio de Educación y
el Ministerio del Ambiente,
en el marco de sus
funciones y competencias,
implementarán de modo
coordinado, multisectorial y
descentralizado la Política
Nacional de Educación
Ambiental.
Política y Objetivo
Responsable
Estrategia Nacional de Educación
Ambiental para el Desarrollo
Sustentable 2004.
La Secretaría de Estado de
Medio Ambiente y Recursos
Naturales, en coordinación
con la Secretaría de Estado
de Educación.
El propósito general de
la Estrategia es: Impulsar
cambios en valores, actitudes y
comportamientos individuales y
colectivos a través de la educación
ambiental, para vivir en armonía
con el ambiente y los recursos
naturales, transitando hacia el
desarrollo sustentable.
Norma
Política y Objetivo
Responsable
Constitución de la
República Bolivariana de
Venezuela
El título IV de la Ley Orgánica
del Ambiente: “De la educación
ambiental y la participación
ciudadana”. Política de Educación
Ambiental y Participación
Comunitaria. Actualizada en 2012
Ministerio del Poder
Popular para el Ambiente
en coordinación con el
Ministerio del Poder Popular
para la Educación
Ley Orgánica de
Educación. 2009
VENEZUELA
Política Nacional de Educación
Ambiental. 2012
Responsable
Ley Orgánica del
a) Servir de base a la definición
Ambiente. Publicada el
de las estrategias de Educación
22 de diciembre de 2006. Ambiental y Participación Popular.
b) Orientar planes, programas y
proyectos de educación ambiental,
a fin de consolidar la participación
en la gestión ambiental.
c) Fortalecer los mecanismos
de cooperación, alianzas e
intercambios en el contexto
comunal, regional y nacional.
d) Orientar procesos de
participación, formación,
divulgación, investigación y
sistematización.
Elaborada por Pedro Quijano Samper para el Convenio Andrés Bello.
11
Retos y perspectivas de la educación ambiental y la
educación para el desarrollo sostenible después de 2015
en los países CAB
En el año 2014 culmina la Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible, y en 2015 se debe
hacer un balance general de los Objetivos del Milenio. 2015 se proyecta como un año de nuevos
compromisos de desarrollo para la humanidad, y desde ya se perfila con fuerza la propuesta de
definir nuevas metas universales de desarrollo a partir de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
presentados en Rio + 20 en el año 2012. Este escenario internacional plantea un reto especial a la
educación ambiental, en la medida en que varios de los ODS requieren no una sino varias estrategias
educativas que le permitan a la humanidad avanzar hacia un modelo de desarrollo que contemple
alternativas de crecimiento económico más racionales y equitativas que tengan en cuenta no sólo
las necesidades humanas, sino las necesidades del planeta Tierra para sustentar la vida. Una de esas
estrategias educativas es precisamente la EA o la EDS.
Algunos de los retos de la EA y la EDS para América Latina y para España después de 2015 se pueden
resumir en los siguientes puntos:
•
América Latina debe tomar conciencia de su riqueza biológica y cultural y comprender
que dicha riqueza es parte de su patrimonio y de su identidad. Esta es una tarea pendiente
de la EA y la EDS en el continente, que es además una de las regiones más biodiversas del
mundo.
•
La EA y la EDS deben orientar sus esfuerzos a la construcción de una ciudadanía ambiental
que permita replantear la relación que los seres humanos han establecido con la biósfera.
La ciudadanía ambiental, además de promover la convivencia y la interculturalidad, deberá
orientarse a reconocer y respetar todas las formas de vida y a hacer un uso racional de los
bienes que la naturaleza provee.
•
La EA y la EDS deben servir de instrumento para la transformación social, promoviendo
relaciones más equitativas entre los seres humanos orientadas a superar las desigualdades
y la pobreza. América Latina y España han iniciado un camino en ese sentido, pero aún
falta articular esta reflexión, ya frecuente en algunos ámbitos de la educación ambiental
comunitaria, a los procesos de educación ambiental escolar.
•
La EA y la EDS son por naturaleza proyectos pedagógicos interculturales e intergeneracionales.
12
Más allá de 2015, la educación ambiental escolar en América Latina y España debe profundizar
en los valores de la interculturalidad y en la sostenibilidad del desarrollo humano, que pasa
necesariamente por comprender los ritmos de la vida planetaria, los límites de la naturaleza
y los principios básicos de la solidaridad social.
•
La EA y la EDS está comprometida con un nuevo modelo de desarrollo que parte de
establecer una nueva relación con la naturaleza y de distribuir mejor los recursos que esta
provee para la vida. El reto de la EA y de la EDS para 2015 supone valorar críticamente
las dinámicas de consumo de las sociedades opulentas, para reducir el uso de los recursos
naturales, reutilizar lo que ya se ha tomado del medio y reciclar.
13
•
La EA y la EDS han construido un conocimiento interdisciplinario. Más allá de 2015 el reto
de la EA y de la EDS es permear con mayor fuerza las instituciones educativas y ayudar
a transformar prácticas pedagógicas que le dan la espalda a la realidad. La EA y la EDS
se fundan en las relaciones significativas en donde maestros y alumnos construyen
conocimiento y aprenden mutuamente a partir tanto del vínculo que generan entre sí
(respeto y reconocimiento) como de su exploración permanente del entorno. La EA y la EDS
son como ninguna otra modalidad de educación, educación en el contexto.
•
Como en ningún otro momento de la historia, la humanidad está enfrentada a un fenómeno
de cambio climático generado en buena parte por la forma como ella misma ha explotado
la naturaleza. Más allá del 2015, la EA y la EDS deben generar una reflexión social sobre
los efectos del cambio climático y sobre las medidas que tienen que tomar las sociedades
humanas para mitigarlo y para adaptarse a él. Si bien este ejercicio ya se ha iniciado en
muchos países, le corresponde a la educación ambiental escolar profundizar en la toma de
conciencia por parte de la comunidad educativa de lo que significa el cambio climático y de
los efectos que tiene tanto en la vida cotidiana de las personas como en los ecosistemas que
sustentan la biodiversidad.
•
Si bien todos los países que hacen parte del CAB cuentan con instrumentos de política pública
sobre EA o EDS, se observa desarticulación en varios de ellos entre los ministerios o secretarías
de ambiente de educación, lo que con frecuencia genera descoordinación y duplicidad de
funciones. Para 2015, América Latina y España deben avanzar en la construcción de agendas
intersectoriales locales, nacionales y regionales que además de articular la gestión de los
ministerios de ambiente y educación, vinculen a otros sectores de la administración pública.
En síntesis, la EA y la EDS se proponen como una estrategia orientada a promover cambios profundos
frente a las diversas interdependencias que se tejen en la relación entre los seres humanos, la sociedad
y la naturaleza. Bajo la premisa del reconocimiento de esas interdependencias, se propone una ética
fundada en el respeto y la armonía con el mundo natural del que los humanos hacen parte, lo que
incluye por supuesto la valoración de la vida en todas sus manifestaciones. Así mismo se propone
el reconocimiento de la equidad, la justicia y la solidaridad social como valores humanos que deben
conducir a la redefinición de la democracia desde la práctica efectiva de la participación política y
de la responsabilidad social, ya no sólo frente a las sociedades en particular, sino también frente a la
humanidad en general y frente al planeta.
14