1556 4o Adviento B:Hoja Dominical - Parroquia La Dolorosa

Dirección: Av. América y Mariana de Jesús
Teléfono: (02) 2450-826 - Fax: (02) 2245-550
www.parroquialadolorosa.org
e-mail: [email protected]
Quito - Ecuador
AVISOS PARROQUIALES
Colecta Fundación Albergue La Dolorosa
Hoy domingo realizamos la colecta mensual en favor de nuestra principal obra
apostólica parroquial. Tenemos cuentas en los bancos:
* Produbanco: 509994-3 Cta. Cte.
* Pichincha: 30759521-04 Cta. Cte.
*Pacífico: 10-0985618-8 Ahorros.
Eucaristías de Nochebuena, Navidad, Acción de Gracias y Año Nuevo
*La Eucaristía de Nochebuena será el miércoles 24 a las 19h00 (7:00 pm). Las
de Navidad de jueves 25: 08h30, 10h15, 12h15 y 18h00 (6:00 pm).
*La Eucaristía de Acción de Gracias será el miércoles 31 a las 19h00 (7:00
pm). Las de Año Nuevo de jueves 1 de enero: 10h15, 12h15 y 18h00 (6:00
pm).
Encuentro Prematrimonial
• Enero: sábado 10 y domingo 11.
Recomendamos hacer el encuentro tres meses antes de la boda. Mayores
informes de lunes a viernes en la secretaría parroquial.
Colecta Parroquial
La colecta parroquial del sábado 13 y domingo 14 de diciembre fue de 2,684.72
USD ¡Mil gracias por su compromiso con nuestra parroquia!
Nuestra misión al servicio de la fe y la promoción de la justicia
4o. Domingo Adviento “B”
Diciembre 21, 2014
PÁRROCO
- P. Iván Lucero, S.J.
VICARIO
- P. Juan Valpuesta, S.J.
COLABORADORES
- P. Carlos Bravo, S.J.
- P. Luis Chacón, S.J.
- P. Francisco Echeverría, S.J.
- P. Gilberto Freire, S.J.
SECRETARIA - Srta. Elsita Freire
Nº 1556
HORARIO EUCARISTÍAS
- Martes a Viernes: 08h30 y 18h00
- Sábado: 08h30, 17h00 y 18h30
- Domingo: 07h00, 08h30, 10h15,
12h15 y 18h30
SECRETARÍA PARROQUIAL
- Martes a Viernes: 08h00 a 12h00
15h00 a 18h00
- Sábado: 08h00 a 12h00
14h00 a 17h00
- Domingo: 08h00 a 13h00
EN EL PESEBRE...
NOTICIAS
CAMPAÑA NAVIDAD 2014
“Renovemos la casa de Dios
que es nuestra casa”
El propósito de la campaña será
renovar áreas importantes del templo
parroquial. Deposita tu ayuda en la
cuenta de ahorros “Obra Social
Parroquia La Dolorosa” #5192128200
de Banco Pichincha.
VENTAS ALBERGUE DOLOROSA
Hoy pondremos a disposición de la comunidad
parroquial el disco “Cantemos al Niño Jesús.
Villancicos de Fe y Solidaridad” grabados por
los coros de nuestra parroquia. Además,
venderemos recuerdos y objetos navideños.
Los fondos obtenidos por las ventas
beneficiarán a los niños y niñas del Albergue La
Dolorosa.
w w w. p a r r o q u i a l a d o l o r o s a . o r g
Se nos mezclan en la imaginación la
ternura y la pobreza, el frío y la calidez, la
emoción y el miedo. Todo depende de
dónde ponga uno el acento, si en una
contemplación realista de la escena (un
parto poco menos que a la intemperie), o en
una mirada espiritual a la buena noticia
escondida tras la miseria (el Dios niño que
viene a darle la vuelta a la lógica del mundo).
Y es que algo de todo esto hay en el
pesebre: el dolor y la dicha, la cruz y la cara.
Que ya desde el Nacimiento se apunta esa
cruz de la historia, de la vida, de la
encarnación. Dios que se hace muy
pequeño, y no elige para nacer los salones
de gala, las clínicas modernas o los
hospitales llenos de seguridades de
nuestros tiempos; elige un tiempo de
pobreza, y un lugar al margen del imperio.
Elige una familia humilde. Elige la
incertidumbre frente a tenerlo todo
asegurado. Porque sabe que solo ahí, en la
cuneta de los caminos, tendrán acceso a él
los desheredados de la historia. Y esa ser,
una y otra vez, su manera de estar en la vida
y en el mundo. En los márgenes. En el
pesebre…
Pero Jesús no nace en soledad. Nace
rodeado de gente buena. Gente que
comprende lo que es el compromiso, la
pasión, la entrega, el amor. Porque al final
de eso se trata todo esto, del Amor. Así, con
mayúsculas. El amor que es Dios mismo. El
amor que viene a anunciar a un mundo que
se ha atascado en odios, rivalidades,
opresión y rencores. Como en tantas
épocas. El anuncio sigue siendo necesario.
Como necesario es el amor. Y resulta que
al final de eso va la Navidad. No de fiestas,
risas de lata, zambombas o comilonas. Va
de amor. Amor que es capaz de apostarlo
todo por los suyos. Amor incondicional,
definitivo, eterno. Amor que no deja de creer
en nosotros. Ese es el mayor milagro.
1.
Oración Inicial
5.
Derrama, Señor, tu gracia en nuestros corazones, para que, quienes hemos
conocido por el anuncio del ángel la encarnación de tu Hijo, lleguemos, por su pasión
y su cruz a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que
contigo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
2.
Lectura del 2º Libro de Samuel: 7, 1-5. 8-12. 14. 16
Tan pronto como el rey David se instaló
en su palacio y el Señor le concedió descansar de todos los enemigos que lo
rodeaban, el rey dijo al profeta Natán: —
¿Te has dado cuenta de que yo vivo en
una mansión de cedro, mientras el arca
de Dios sigue alojada en una tienda de
campaña?
Natán le respondió: —Anda y haz todo
lo que te dicte el corazón, porque el Señor
está contigo.
Aquella misma noche habló el Señor a
Natán y le dijo: —Ve y dile a mi siervo David que el Señor le manda decir esto:
¿Piensas que vas a ser tú el que me
construya una casa para que yo habite en
ella? Yo te saqué de los apriscos y de andar tras las ovejas, para que fueras jefe
de mi pueblo, Israel. Yo estaré contigo en
todo lo que emprendas, acabaré con tus
enemigos y te haré tan famoso como los
3.
Salmo de meditación: 88
PROCLAMARÉ SIN CESAR
LA MISERICORDIA DEL SEÑOR
Proclamaré sin cesar la misericordia del
Señor y daré a conocer que su fidelidad
es eterna, pues el Señor ha dicho: “Mi
amor es para siempre y mi lealtad, más
firme que los cielos”.
PROCLAMARÉ SIN CESAR
LA MISERICORDIA DEL SEÑOR
Un juramento hice a David, mi servidor,
4.
hombres más famosos de la tierra.
Le asignaré un lugar a mi pueblo, Israel;
lo plantaré allí para que habite en su propia tierra. Vivirá tranquilo y sus enemigos
ya no lo oprimirán más, como lo han venido haciendo desde los tiempos en que
establecí jueces para gobernar a mi pueblo, Israel. Y a ti, David, te haré
descansar de todos tus enemigos.
Además, yo, el Señor, te hago saber que
te daré una dinastía; y cuando tus días se
hayan cumplido y descanses para siempre con tus padres, engrandeceré a tu
hijo, sangre de tu sangre, y consolidaré su
reino. Yo seré para él un padre y él será
para mí un hijo. Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí, y tu
trono será estable eternamente.
PALABRA DE DIOS.
Todos: Te alabamos, Señor.
una alianza pacté con mi elegido: Consolidaré tu dinastía y afianzaré tu trono eternamente.
PROCLAMARÉ SIN CESAR
SEÑOR
LA MISERICORDIA DEL
Él me podrá decir: “Tú eres mi padre, el
Dios que me protege y que me salva”. Yo
jamás le retiraré mi amor, ni violaré el juramento que le hice.
Lectura de la Carta de San Pablo a los Romanos 16, 25-27
Hermanos: A aquel que puede darles
fuerzas para cumplir el Evangelio que yo
he proclamado, predicando a Cristo,
conforme a las revelaciones del misterio,
mantenido en secreto durante siglos, y
que ahora, en cumplimiento del designio
eterno de Dios, ha quedado manifestado
por las Sagradas Escrituras, para atraer
a todas las naciones a la obediencia de
la fe, al Dios único, infinitamente sabio,
démosle gloria por Jesucristo, para siempre. Amén.
PALABRA DE DIOS.
Todos: Te alabamos, Señor.
+ Del Santo Evangelio según San Lucas 1, 26-38
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea,
llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre de la casa de David,
llamado José. La virgen se llamaba María.
Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: —Alégrate, llena de gracia, el Señor
está contigo. Al oír estas palabras ella se
preocupó mucho y se preguntaba qué
querría decir semejante saludo. El ángel
le dijo: —No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a
dar a luz un hijo y le pondrás por nombre
Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el
trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su
reinado no tendrá fin.
6.
Oración de los fieles
Animados por el Espíritu, dirijamos
con confianza nuestras oraciones a
Dios Padre. Oremos: "Ven, Señor,
Jesús":
-Por la Iglesia. Para que el Espíritu
Santo, que cubrió a María con su sombra,
infunda valor a la Iglesia, aleje de ella la
desesperanza, y transmita con ilusión la
fe que da sentido a su vivir. Oremos
-Por las personas pobres y por quienes
vivirán estas fiestas en la soledad y la
tristeza. Para que reconozcamos en ellos
al Dios que se encarnó en lo diferente y
lo marginado, y a nadie dejemos sin
futuro. Oremos.
7.
María le dijo entonces al ángel: —¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo no
conozco varón?
El ángel le contestó: —El Espíritu Santo
descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el
Santo, que va a nacer de ti, será llamado
Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha
concebido un hijo y ya va en el sexto mes
la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios.
María contestó: —Yo soy la esclava del
Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho.
Y el ángel se retiró de su presencia.
PALABRA DEL SEÑOR.
Todos: Gloria a ti, Señor Jesús.
-Por quienes, en la Iglesia o fuera de
ella, trabajan contra la pobreza y a favor
de la justicia. Para que se mantengan
firmes en su entrega, y su testimonio nos
impulse a vivir una Navidad menos
consumista y más solidaria. Oremos.
-Por todos nosotros. Para que el Señor
nos infunda generosidad y amor para
encarnarnos en las realidades más
pobres y necesitadas, y así cada día
pueda ser una nueva Navidad. Oremos.
Escucha, Señor, nuestras oraciones y
ayúdanos a seguir el ejemplo de María,
para acoger con fe y alegría a Jesús,
nuestro Salvador. Amén.
Oración del ofertorio
Que el mismo Espíritu que fecundó con su virtud las entrañas de María, santifique,
Señor, los dones que hemos colocado sobre tu altar. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
8.
Oración de agradecimiento
Habiendo recibido la prenda de la eterna redención, te pedimos, Dios todopoderoso
que, cuanto más se acerca la fiesta de la salvación, tanto más crezca nuestro fervor
para celebrar dignamente el nacimiento de tu Hijo. Él, que vive y reina por los
siglos. Amén.