DECLARACIÓN DE DOMENICO SCALA, PRESIDENTE

DECLARACIÓN DE DOMENICO SCALA, PRESIDENTE INDEPENDIENTE DE LA COMISIÓN
DE AUDITORÍA Y CONFORMIDAD
Antes de empezar, quisiera dar las gracias al Presidente. La decisión que ha tomado hoy es difícil
y valiente. En las circunstancias actuales, es la manera más responsable de garantizar que la
transición se realice correctamente. Sé que ha actuado en defensa de los intereses de la FIFA y
por amor al fútbol.
Quiero expresar el profundo respecto que siento por el Presidente y la función que ha
desempeñado liderando el proceso de reformas de la FIFA. Como él mismo ha reconocido,
hemos trabajado arduamente para sacar adelante reformas en materia de gobernabilidad. Sin
embargo, esto no ha sido suficiente.
Con este anuncio, nos está dando la oportunidad de llegar más lejos de lo que la FIFA haya
podido llegar nunca: la oportunidad de reformar de raíz la estructura de la FIFA.
Como presidente independiente de la Comisión de Auditoría y Conformidad, mi compromiso es
trabajar para facilitar la implantación de las reformas concebidas por el Presidente y crear las
condiciones para la elección de un nuevo Presidente.
Como el Presidente ha expresado, estas reformas incluyen cambios fundamentales en la
estructura de la organización, es decir, medidas que superan a todas aquellas implantadas hasta
la fecha. Me gustaría darles algunos datos más sobre el proceso que atravesará la FIFA
próximamente.
Según la normativa de la FIFA, la elección del Presidente y las reformas de elementos
fundamentales de los Estatutos de la FIFA deben ser sometidas a la votación de los miembros en
el Congreso de la FIFA. El próximo Congreso está programado para mayo de 2016 en Ciudad de
México. Como ha afirmado el Presidente, esta es una espera innecesaria. A fin de hacer posible
una actuación más próxima, el Presidente solicitará al Comité Ejecutivo que convoque un
Congreso extraordinario para elegir al nuevo Presidente y votar estas reformas.
De conformidad con los Estatutos de la FIFA, es necesario un plazo de cuatro meses para
convocar elecciones presidenciales. La FIFA debe tener en cuenta un plazo apropiado para
revisar las candidaturas y permitir a los candidatos presentar las ideas que describan su visión del
futuro de la organización. Por tanto, si bien la decisión sobre las fechas del Congreso
extraordinario y las elecciones a la presidencia serán decisión del Comité Ejecutivo, esperamos
que estos acontecimientos se produzcan entre diciembre y marzo del próximo año.
Durante años, la FIFA ha trabajado con tesón para instaurar reformas en materia de
gobernabilidad, pero el Presidente ha declarado que el proceso debe continuar con el fin de
lograr un cambio estructural profundo. Con este propósito, el Presidente ha descrito varias
recomendaciones específicas. Varias de estas medidas ya habían sido propuestas anteriormente
pero fueron rechazadas por los miembros. Hoy más que nunca, la FIFA se compromete a
garantizar que estos cambios sean implantados y respetados.
Como parte de la labor de la FIFA, la organización volverá a examinar su propia estructuración.
Aunque es demasiado pronto para conjeturar sobre los resultados de este trabajo, se puede
adelantar que no va a quedar ningún asunto por tratar, incluidas la estructura y la composición
del Comité Ejecutivo y el procedimiento de elección de sus miembros. Espero que esto sea un
aspecto importante de la reforma en curso. Como dije hace un año, la estructura del Comité
Ejecutivo y sus miembros están en el punto clave de las cuestiones a las que se enfrenta la FIFA
en estos momentos. Los acontecimientos recientes refuerzan mi motivación para llevar a cabo
esta reforma.
Muchos de los problemas que surgieron en el pasado están relacionados con las acciones de
personas concretas. A fin de garantizar que quienes representan a la FIFA son personas en
efecto íntegras, la FIFA se propondrá introducir sus propios exámenes de integridad para todos
los miembros del Comité Ejecutivo. Esta reforma fue propuesta por la Comisión Independiente
de Gobernabilidad pero las confederaciones la rechazaron. En la actualidad, estos exámenes son
responsabilidad de las confederaciones a las que pertenecen los miembros. Esto debe cambiar.
Las acciones de las confederaciones deben ser consecuentes con su discurso.
Mientras que la FIFA opera de conformidad con todas las leyes aplicables y normas de
contabilidad internacional, la FIFA es consciente de que muchos han puesto en tela de juicio la
transparencia con la que desarrolla sus actividades. En respuesta a estas peticiones, la FIFA hará
pública la remuneración del Presidente y de los miembros del Comité Ejecutivo y propondrá un
periodo máximo de permanencia en el cargo para el presidente y los miembros del Ejecutivo.
La FIFA está seriamente comprometida con el cambio y está decidida solucionar los problemas
que debilitan a la FIFA y al fútbol en general.
El Presidente de la FIFA ha comunicado hoy su decisión a los 209 miembros. Es el momento de
mirar hacia adelante. Hay mucho trabajo por hacer para poder restablecer la confianza del
público y cambiar radicalmente la forma en la que el mundo percibe a la FIFA. Estas medidas
garantizarán que aquellos que persiguen enriquecerse a costa de nuestro deporte no tengan
lugar en la organización.